Una Cenicienta napolitana danzó en La Alhambra

Pedro J Torres Cinderella Dance

Para dar inicio al Festival Internacional de Música y Danza de Granada, el Teatro del Generalife, en el palacio-fortaleza de la Alhambra, en Granada, España, acogió el pasado 24 de junio al Ballet del Teatro di San Carlo de Nápoles con su puesta en escena de Cenicienta, un ballet clásico en tres actos, inspirado en el cuento de Charles Perrault, con música de Serguéi Prokófiev y libreto de Nicolai Volkov, bajo la dirección artística de Giuseppe Picone, comparte y comenta la Fundación Torres-Picón.

Esta pieza de gran belleza, magnífica ambientación escénica, de exquisita técnica clásica y fiel exponente de la mejor tradición de la escuela napolitana, contó con la escenografía de Nicola Rubertelli, la realización de vestuario de Giusi Giustino y la iluminación de Bruno Ciulli. La obra había sido previamente estrenada el pasado 5 de marzo en el Teatro di San Carlo, ubicado cerca del Palazzo Reale y uno de los teatros más grandes de Europa, de los más bellos del mundo y el más antiguo de Italia, construido en 1773.

La crítica especializada ha hecho grandes elogios de esta obra, otorgándole los calificativos de elegante, neoclásica, compleja y original; su estreno significó la consagración de Giuseppe Picone, director de la compañía desde 2016. Picone, nacido en Nápoles, dio sus primeros pasos en el arte del ballet en el mismo Teatro di San Carlo; posteriormente ha seguido una exitosa carrera que le ha dado triunfos en el English National Ballet, el American Ballet Theatre (compañía en la que fue el primer italiano que debutó como solista, precisamente con Cenicienta), el Ballet Nacional de Cuba y el Bolshoi de Moscú, y ahora ha regresado a su patria y al teatro de sus orígenes como gran estrella del ballet.

Como parte del Festival Internacional de Música y Danza de Granada, en esa misma fecha se presentó la agrupación Schola Gregoriana Hispana, agrupación coral con más de treinta años de tradición artística, fundada y dirigida por Francisco Javier Lara, director especializado en canto gregoriano y mozárabe;  la Schola Gregoriana Hispana sirvió de guía al público en un viaje a través del tiempo, hasta los siglos XV y XVI, con el concierto Música en torno al Cardenal Cisneros: del canto hispánico a la polifonía en la época de Cisneros. En esta oportunidad se incluyó una destacada presentación de los cuatro cantorales que constituyen la base de este concierto, así como cantos hispánicos litúrgicos, y obras de polifonía de Juan de Anchieta y Francisco de Peñalosa.

Desde la Fundación Torres-Picón, saludamos y felicitamos esta valiosa iniciativa cultural, señaló Pedro J. Torres, su portavoz y presidente.

FTP

La Orquesta de Cámara Rusa de San Petersburgo se presentó en Montevideo

Pedro J Torres in Montevideo

Como parte de su primera gira artística por América Latina, y en el marco de la celebración de los 160 años del establecimiento de las relaciones diplomáticas entre Rusia y Uruguay, el pasado 5 de julio la Orquesta de Cámara Rusa de San Petersburgo, una de las más reconocidas a nivel internacional, ofreció un concierto en el prestigioso Teatro Solís en Montevideo, el más antiguo de Sudamérica. Más que destacar el significado político o geopolítico de esa visita y presentación, lo que nos ocupa y motiva es celebrar la buena música, la música clásica, la música de cámara, precisa la Fundación Torres-Picón.

El repertorio seleccionado para esta gala incluyó grandes obras de compositores mundialmente conocidos, como Melodrama y Danza napolitana de Tchaikovski, el Quinteto para clarinete y el Cuarteto de cuerdas de Weber, y El violinista en el tejado de Bock, así como las piezas Oblivion y Adiós Nonino, del compositor argentino Astor Piazzolla.

El compositor y director artístico de la orquesta, Juri Gilbo, explicó que la interpretación de obras de Piazzola en este recital obedeció a que “Piazzolla es uno de los grandes compositores románticos, quizás el último compositor romántico. Es, además, uno de los representantes más brillantes y profundos de la fusión de diferentes culturas, como la música clásica y el tango. Y este fenómeno de interacción cultural es muy cercano a nosotros”.

La Orquesta de Cámara Rusa de San Petersburgo, considerada como una de las más importantes exponentes de la música de cámara de su país, fue fundada en 1990, integrada por músicos egresados del afamado Conservatorio Rimsky-Korsakov de San Petersburgo; en la actualidad, la orquesta tiene su sede en Frankfurt, Alemania, y es dirigida por Gilbo desde 1998.

Como lo expresó el director, “Rusia, si nos fijamos en el mapa, es un enorme cruce de culturas diferentes. Tenemos la oportunidad de tomar parte en esta fusión cultural entre Rusia y Europa Occidental. Y es muy importante, porque las tendencias políticas cambian todo el tiempo, pero la cultura y la música siguen siendo valores eternos, que unen a los pueblos de nuestro planeta”.

La orquesta es en sí misma una conjunción de diferentes culturas musicales, tanto de Rusia como de Europa Occidental, y según Gilbo, está “abierta” a recibir músicos talentosos de todos los países; en ella todos los músicos pueden “jugar en solitario” o ser “líderes” del conjunto. “No hay ninguna jerarquía, sino que hay la confianza mutua y respeto”, señaló.

Regularmente, la orquesta ofrece conciertos acompañando a solistas de prestigio mundial como Mstislav Rostropovich, Nigel Kennedy, Vadim Repin, Mikis Theodorakis, Igor Oistrach, Mischa Maisky, Mischa Maisky y Sergei Nakariakov, y se ha presentado en las salas más importantes de Europa, entre las cuales destacan el Teatro Real de Madrid, la Alte Oper Frankfurt y el Teatro dell’Opera di Roma. Igualmente ha participado en diversos festivales internacionales, como el Schleswig-Holstein Music Festival, Rheingau Music Festival, Izmir International Festival, Festival Musique en Vendée y el Music Summer Weggi.

Por su parte, su director ha tomado la batuta frente a orquestas de Europa, Rusia, Estados Unidos, Brasil, Costa Rica, Israel, Líbano, Turquía, Corea, China, Japón e Israel.

Para el presidente de la Fundación Torres-Picón, Pedro J. Torres, dedicada a labores preventivas de la obesidad infantil, entre otras tareas, incluida la promoción del arte y la cultura, “este es un magnífico ejemplo de cómo podemos cambiar al mundo, para bien”. La música une y suma, mientras otras circunstancias separan, dividen y generan fuertes antagonismos.

GF/FTP

Novena Sinfonía de Gustav Mahler en el Festival Internacional de Música y Danza de Granada

Pedro J Torres Festival

En el marco del 66º Festival Internacional de Música y Danza de Granada, y bajo la dirección del maestro Víctor Pablo Pérez, la Joven Orquesta Nacional de España ofreció en concierto la Novena Sinfonía de Gustav Mahler, obra emblemática de la música sinfónica del siglo XX. Informa y comenta la Fundación Torres-Picón.

El concierto tuvo lugar en el imponente escenario del Palacio de Carlos V de la Alhambra, y contó con la coproducción del Centro Nacional de Difusión Musical.

Esta magnífica sinfonía, considerada por muchos entendidos como su obra cumbre, fue la última que el autor austríaco compuso completa antes de su fallecimiento en 1911 y cuyo estreno se llevó a cabo después de su muerte; su décima sinfonía quedó inconclusa.

La Novena Sinfonía de Mahler corresponde a la época de madurez del autor y, a semejanza de la Patética de Tchaikovski, está llena de referencias a la muerte y a la tragedia que signó la vida personal del compositor y su tono produce una sensación de despedida. En efecto, para el momento de su composición, Mahler acababa de sufrir la pérdida de su hija, el desengaño por la traición de su esposa, su dimisión de la Ópera de Viena y el diagnóstico de la enfermedad cardiaca que terminaría con su vida al cabo de muy poco tiempo.

El Festival Internacional de Música y Danza de Granada fue el contexto ideal para que el director Víctor Pablo Pérez presentara esta Novena Sinfonía, luego de haber dirigido el concierto “Nueve Novenas”, llevado a cabo el pasado día 24 en celebración del Día de la Música del 21 de junio, en el Auditorio Nacional de Madrid al frente de cinco orquestas diferentes, una de las cuales fue la Joven Orquesta Nacional, en un maratónico evento de más de trece horas de duración.

Previo al concierto de la Joven Orquesta Nacional, se presentó en el Festival Internacional de Música y Danza el recital de guitarras clásicas de “Pyrophorus Guitar Duo”, un proyecto llevado adelante por el guitarrista y compositor cubano Alí Arango, acompañado por el también cubano Josué Fonseca; en esta propuesta musical, formada por piezas de composición propia y arreglos de obras de otros autores, Arango funde géneros y estilos borrando las fronteras entre la música popular y la música clásica, al son de la guitarra.

Asimismo, el público tuvo la oportunidad de disfrutar de un concierto integrado por piezas clásicas de Lorca, Falla, Carlos Cano, Debussy y Agustín Lara, ofrecido por el dúo “La Hora Española”, de la soprano Laura Moyano y el pianista Santiago Alonso.

Paralelamente al Festival Internacional de Música y Danza de Granada, el FEX (Festival Extensión), incluye en su programación el concierto solidario “Granada es como una rosa”, a beneficio de la Asociación de Bipolares de Granada (Granabip).

Pedro J. Torres, presidente y vocero de la Fundación Torres-Picón, comenta y recalca como algo muy positivo que, cada vez más se desarrolla una sinergia virtuosa entre las causas sociales, el arte y la cultura. Aquí, allá, en todos los lugares del mundo.

GF/FTP